El hombre, de modo general y en todas partes, demuestra un creciente interés por los asuntos relacionados con la inmortalidad, la comunicación de los espíritus, la vida después de la muerte y la reencarnación.
Es notorio el aumento de interés en tal sentido en el sector cinematográfico, y así lo demuestran exitosas películas tales como Ghost (1990), Sexto Sentido (1999) y Los Otros  (2001), para mencionar sólo algunas. Asimismo, se destaca el excelente nivel de audiencia de Medium y Ghost Whisperer, series de TV que se exhiben en el mundo entero.

La prensa mundial pone en evidencia insistentemente la fuerza de la literatura espírita. Los números impresionan incluso a la Bloomberg Television y al New York Times. Por cierto, ese fenómeno se debe a que brinda respuesta a cuestiones que inquietan a la humanidad desde épocas remotas: ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos?

Al respecto, las enseñanzas espíritas ofrecen un mensaje realmente consolador: la vida continúa después de la muerte. Esa es la mejor noticia que puede recibir el ser humano, porque entonces los seres amados, los aprendizajes individuales y las conquistas nuestras de cada día proseguirán ininterrumpidamente una trayectoria de perfeccionamiento aun cuando haya concluido la vida del cuerpo.